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miércoles, 6 de abril de 2016

La Banda de Fesser, da una demostración de su Rock agridulce en La Joy Eslava


Por Minerva López
Fotografia: Mónica López


Después de dos borradores en papel y tres digitales,que no tenían pies ni cabeza, me he resignado por escribir algo un poco menos "estructurado", no sé porque me cuesta tanto escribir un reseña, será porque no sé aún cómo describir en detalle lo que viví el pasado 1 de abril en La Sala Joy Eslava de Madrid cuando decidí ir a ver a La Banda de Fesser


Llegue a las nueve y pocos minutos y ya sonaba Una buena historia, mi canción, hasta la fecha, favorita de La banda de Fesser, lo primero que vi es que no había tanta gente como para no poder llegar hasta las primeras filas, así que vivir de cerca el concierto no fue difícil. y ahí estaba yo en segunda o tercera fila, tratando de descifrar la situación, al público, a la banda, a todo, mientras que cuatro chicos al lado mío cantaban, bailaban y aplaudían cada uno de los movimientos de los cinco músicos que lo daban todo en el escenario.


¿Qué sentí al verlos, y en durante el concierto? Pues Rock, eso es lo que se siente, Rock en estado puro, guitarras, bases, complementos, todo es rock, de ese que te eriza la piel, ese que cuando cierras los ojos te transporta a un sitio donde la euforia y la calma conviven en armonía, donde cantas al unisono y te sientes liberado mientras estas rodeado por miles de personas.

Las canciones más coreadas y las que al parecer llegaban a lo más profundo a los asistentes fueron, Reyes de Sangre Roja, Japón, Frío o Calor, y Quédate a dormir y por su puesto Agarrado, sin dejar de lado Si la música es Ruido que contó con la colaboración de su productor José Nortes, tema en el que reaccione y descubrñi que la gente del principio, del concierto, se había triplicado.

Lo que esta banda proyecta en el escenario es pasión, amor y derrocha talento, el ánimo y entrega de Peto en la guitarra, las sonrisas enormes y el detalle de Dani al bajo, la energía de Nzola a la bateria, ese elemento de estilo y profundidad que dota Billi a cada canción con su voz y la estructura se complementó a la perfección con Sam en el saxofón.

En mi imaginario, pasan de los chicos que por un momento parecía que les venia grande el escenario a cinco músicos que les queda pequeño el mundo, que transmiten, que hacen que cada parte del cuerpo se estremezca y que todos queramos seguir agarrados a ese sueño ardiendo que es La Banda de Fesser.

Este concierto en la Sala Joy Eslava es solo el inicio de lo que puede ser esta banda que presenta apenas un segundo disco. Si siguen con ese amor por lo que hacen, esa tenacidad, esa sencillez y aquel gran cariño y respeto por su público, llegarán seguramente a convertirse en un referente musical del rock español.


Yo esperaba hacer una crónica detallada en la que contar en detalle cada movimiento de los músicos y los asistentes, pero a veces eso no es posible, porque lo que se siente en un concierto muchas veces va mas allá de una simple descripción. 

No se pierdan la galería de fotos del concierto en nuestro Facebook

miércoles, 30 de marzo de 2016

La Banda de Fesser no tiene limites con su Rock Agridulce

Por:Minerva López

Hace poco conocimos a una banda madrileña que nos conquistó con su Rock Agridulce, como ellos mismos llaman a la música que hacen. Se trata de La Banda de Fesser conformada por Carlos “Billi” Fesser (voz), Daniel Guadaño (bajo), Alberto Peto (guitarra solista) y Nzola Da Costa (batería) quienes presentarán en la Sala Joy Eslava su segundo álbum titulado *365*.



Es interesante ver a estos músicos juntos, porque como ellos mismos aseguran antes de ser una banda son amigos, algo que hace un poco de ruido frente a su peculiar nombre La Banda de Fesser, “se le ocurrió a Dani Guadaño nuestro bajista al principio era Fesser el que iba detrás de todos de -venga vamos a ensayar- y así, era un poco más su banda y la llamamos así, con el tiempo se ha convertido en una banda de todos y no lo hemos querido cambiar porque nos gusta, es un nombre original” nos cuentan.

Este grupo tiene, como pasa en muchos grupos de amigos, el Rock and roll como centro, y a su vez los mueven estilos musicales diferentes, sin embargo estas diferencias nutren su música y los convierte en lo que son: un rock agridulce, con guitarras potentes, una voz original y temas profundos.

Estos cuatro músicos iniciaron su andadura bajo el nombre de La banda de Fesser en 2012, y en 2013 salió a la luz sus primer trabajo discográfico y autogestionado, Japón, este disco les dio entrada al mundo de la música con sold outs y presentaciones en las salas más representativas de Madrid, sin embargo el mundo de la música es duro, y para poder financiar su segundo trabajo decidieron recurrir al Crowdfunding, una práctica que ahora se ha vuelto más común entre los músicos, pero siempre hay un riesgo, la incertidumbre es inminente en estos proyectos “Te lanzas a la piscina y puede que llegue y puede que no`[…] Al principio va poco a poco, estuvimos un tiempo entre medias un poco acojonados pero en los últimos quince días fue mejor, la gente quería hacerlo pero se lo estaba dejando para el final” Asegura el guitarra solista de la banda, Alberto Peto.

Siempre que se habla de los discos más recientes de los músicos se habla de madurez y de evolución, sin embargo si escuchan el disco Japón y en seguida escuchan *365* la diferencia entre uno y otro es bastante consistente, la esencia del rock agridulce sigue ahí, pero se ha perfeccionado, la banda nos cuenta que: “El primer disco es como una recopilación de lo que has hecho hasta ese momento, lo que mejor te representa ” puede sentirse como una manera de presentarse ante la gente, pero un segundo álbum representa algo más “muestra más madurez, se nota la aportación de los cuatro, todo mundo ha puesto su granito de arena, las canciones son más de una banda, que personal, como a lo mejor era el anterior disco” Nos aseguran Nzola y Alberto. 

En Iberofilia, nos hemos dado cuenta de que algo importante para que una propuesta musical crezca es creer en lo que se está haciendo y La banda de Fesser tiene mucha pasión por lo que hace, cree en su trabajo y cree en ponerse metas a alcanzar que los ayuden a llegar más arriba y más lejos, pero más allá, valoran su trabajo y su esfuerzo. “el objetivo es hacer canciones, pasarlo bien, disfrutar tocandolas y que llegue a la máxima gente posible, eso es nuestro objetivo principal y el hambre es eso”

Y si en ese camino se topan con México sería muy bueno, de hecho Nzola, el batería de la banda ha tenido acercamiento de cómo se vive la música en México y nos cuentan que seria una gran experiencia ir a tierras mexicanas, porque “ahí hay rock and roll y creemos que podríamos funcionar ahí” Así que gente de México y Latinoamérica no pierdan la oportunidad de escuchar a La Banda de Fesser. Aquie les dejamos el video de la canción que da nombre a su mas reciente disco.

Esta joven banda tiene todo para llegar muy lejos y esperemos que como ellos mismos cuentan, en diez años sigan tocando, haciendo discos y que puedan vivir de la música, “porque no hay nada mejor que vivir de lo que más te gusta hacer.” No se los pierdan en directo este 1º de abril en la sala Joy Eslava, sera un momento histórico en la vida de estos musicos...